Luego de un fallo de la Corte, detuvieron al iraní que operaba una red internacional de pasaportes falsos en el país


El iraní Samiei Sajjad Naserani fue detenido en las últimas horas en el barrio de Flores, luego de que la Corte Suprema de Justicia dejara firme su condena a cuatro años y medio de prisión por integrar una red internacional que fabricaba pasaportes falsos destinados a migrantes.
Tras el fallo de la Corte Suprema, personal de la División de Investigaciones Comuna 7 se presentó en el departamento ubicado sobre la calle Caracas al 300, en el porteño barrio de Flores para dar cumplimiento con la orden de captura. Allí, lo detuvieron este viernes por la noche.
La causa por la que fue condenado Naserani se vincula con una red internacional dedicada a la fabricación de documentación apócrifa. Sobre todo pasaportes.
El iraní había ingresado al país en 2019 con documentos falsos: arribó a Ezeiza junto con su pareja, Mansoreh Sabzali, utilizando documentos que aparentaban ser de nacionalidad israelí.
Sin embargo, ambos tenían alerta roja de Interpol porque sus titulares originales los habían denunciado como robados. Ya en ese momento fue hallado culpable de utilizar documentación pública falsa agravada, destinada a acreditar identidad, y de integrar una asociación ilícita internacional.
En las investigaciones, descubrieron que habrían operado con ese sistema fraudulento con varias operaciones fraudulentas entre el 2015 y el 2019. Según le anticiparon a Clarín, la organización habría vendido documentación falsa para garantizar el tránsito de migrantes a los chinos por rutas de Portugal, España, Reino Unido, Grecia, Irán y Turquía.
Fuentes judiciales confirmaron que en una primera instancia el Tribunal Oral Federal N° 6 lo había condenado a tres años de prisión en suspenso por el uso de documentación pública falsa agravada y lo había absuelto por asociación ilícita.
Luego, la fiscalía recurrió la decisión ante la Cámara Federal de Casación Penal, que anuló esa absolución, también lo condenó por integrar la organización y ordenó fijar una pena mayor. Se realizó esa revisión, la condena quedó establecida en cuatro años y seis meses de prisión, resolución que fue recurrida por la defensa ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación que desestimó el planteo y dejó firme la condena.
En ese marco se dispuso su inmediata detención, que llevó a cabo la Policía de la Ciudad, que gestionó con carácter urgente un cupo en el Servicio Penitenciario Federal para coordinar su ingreso y alojamiento. Su pareja Mansoreh Sabzali, también fue juzgada, pero solo por uso de documento falso y la condenaron a tres años en suspenso.
Fuente: www.clarin.com



